El mito de adiestrar en positivo

Últimamente veo en páginas de adiestradores profesionales propuestas de adiestramiento en positivo como la mejor manera de educar a un perro. Lo más curioso es que en bastantes ocasiones defienden un adiestramiento en positivo cuando en realidad no lo practican. Simplemente parece que suena mejor para los no entendidos aunque no se hagan cargo de las implicaciones teóricas que conlleva ese tipo de adiestramiento.

¿Qué es un adiestramiento en positivo?

Vamos a aclarar, en primer lugar, qué se entiende por adiestramiento en positivo ya que puede llevar a malentendidos en términos de aprendizaje animal. El concepto “en positivo” se acuñó en un momento dado como forma de diferenciarse de los adiestramientos antiguos basados en la fuerza, en la dominancia y en la corrección de conductas a través de castigos.

La dificultad que radica en definir correctamente el adiestramiento en positivo es que no existe consenso teórico entre quienes dicen practicarlo. Para unos pocos es una forma de adiestrar basada únicamente en premiar las conductas deseadas evitando cualquier estímulo negativo al perro. Esta forma de ver el adiestramiento, que sin duda está bien llamado “en positivo” es extremadamente simplista y sólo busca conseguir conductas, no conseguir un perro sano y equilibrado.

Adiestradores con una formación teórica más seria definen el adiestramiento en positivo como una forma de adiestrar donde prima el bienestar del perro y donde no se realizan correcciones de conducta a través del castigo  positivo (aplicación de estímulos negativos para reducir la aparición de esa conducta). Esto no quiere decir que no exista el castigo como forma de corregir conductas no deseadas. En el adiestramiento en positivo sí se asume la necesidad del castigo negativo (retirada del refuerzo que mantiene una conducta para disminuir la aparición de dicha conducta). Poniendo un ejemplo para aclarar los conceptos, el castigo positivo sería dar un cachete al perro si te muerde fuerte al jugar y el castigo negativo sería dejar de jugar con el perro cuando lo haga. En ambos casos la probabilidad de que el perro te muerda fuerte disminuye, pero en el primer caso dejará de hacerlo por miedo a que le hagas daño y en el segundo porque desea seguir jugando contigo. El concepto es radicalmente diferente y eso es lo que se defiende en el adiestramiento en positivo: no recurrir al miedo para conseguir cambios.

De esta forma se crea una relación que no está basada en el miedo a fallar, pilar sobre el que se ha asentado el adiestramiento durante muchos años.  En vez del miedo a fallar, se crea una relación con el guía donde el perro siente autosatisfacción por desempeñar la tarea correctamente con mayor seguridad y confianza.

Errores frecuentes

Desde mi punto de vista este adiestramiento acuña términos de aprendizaje animal que pueden llevar a la confusión. Al decir “en positivo” parece que al perro continuamente se le está premiando las conductas correctas y en ningún momento se le puede corregir o utilizar estímulos negativos para aprender. Lo cierto es que el adiestramiento en positivo intenta enseñar al perro a acertar en vez de corregir continuamente los errores pero eso no significa que todo sea a través de la aplicación de premios.

El gran error al plantearse un adiestramiento en positivo es entender que únicamente se aplican estímulos positivos al perro (interpretan que es un adiestramiento basado en dar salchichas al perro). Eso es lo que se desprende de la mayoría de páginas de adiestramiento donde defienden este concepto: en positivo. Después resulta que utilizan la correa para corregir conducta a través de tirones sin ser conscientes de que ese método se basa en el castigo positivo (aplicación de un estímulo negativo= tirón). Además, muchos utilizan para que aprenda conductas la técnica de moldeamiento con correa (para que se siente, camine junto, acuda a la llamada, etc.) que también se basa en estímulos negativos. Por lo tanto, negativo y positivo no es algo tan fácil de determinar para los profanos en la materia.

Estímulos positivos y negativos

Lo cierto es que en el adiestramiento para que el perro adquiera una capacidad de gestión emocional suficiente para convertirse en un adulto equilibrado necesita aprender a gestionar tanto estímulos negativos como positivos. Por lo tanto, los estímulos negativos en el adiestramiento son tanto o más importantes que los positivos ya que le enseñan a gestionarse emocionalmente y a adquirir capacidad resolutiva y confianza en sí mismo.

No podemos tener  un perro que nunca se enfrente a situaciones de signo negativo en el adiestramiento porque en la vida real no sabrá gestionarse ante este tipo de situaciones. Por lo tanto, es nuestra labor que durante el adiestramiento el perro aprenda a resolver situaciones estresantes, que siempre serán vividas como negativas por el perro y de las que aprenderá grandes cosas: aprenderá a gestionarse emocionalmente, a no perder la concentración en la resolución del problema y adquirirá mayor confianza en sí mismo al resolverlos con éxito. Lo único que habría que considerar con cuidado es proponerle problemas que el perro pueda solucionar para no empeorar más que beneficiar.

Por lo tanto, el adiestramiento en positivo existe, pero desde mi punto de vista la terminología ya está obsoleta, es más, lleva a malentendidos. Es cierto que la relación con el perro debe ser el pilar sobre el que se asiente el adiestramiento, pero también es cierto que debemos ampliar el concepto “en positivo” para poder avanzar y para luchar contra las contradicciones terminológicas que implica. Además, la aplicación de estímulos negativos o la utilización de estructuras en negativo para que el perro aprenda está dando grandes resultados en el adiestramiento a la vez que provoca discusiones teóricas de gran importancia para avanzar en esta ciencia recién nacida que es el adiestramiento canino.

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Ana Jiménez

Licenciada en Psicología y Adiestradora Canina

Lecturas recomendadas:

IBAÑEZ M. J., PERERA M. Conducta y manejo avanzado en perros problemáticos. DIAZ DE SANTOS (2012)

VIDAL J. Adiestra a tu perro en positivo. HISPANO EUROPEA (2013)

“Enfadarse con los perros, usar aversivos y las hermosas palabras” por Carlos Alfonso López.